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Familias están a punto de perder sus viviendas a la espera de Mi Casa Ya

La demora en el desembolso de subsidios afecta al sector construcción, a ferreteros y el empleo.


Muchas familias que están a la espera de que les entreguen el subsidio de Mi Casa Ya, para realizar su cierre financiero y recibir su vivienda, tienen los días contados para poder concretar la compra. Si no reciben el dinero, deberán desistir de su sueño y perder parte de los recursos que han dado como cuota inicial.

Ante la demanda de proyectos terminados sin desembolso y asignación de subsidios, se encuentran dos tipos de afectados: los clientes y las empresas constructoras.

Según explica Mateo Montebello, gerente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) Cúcuta y Nororiente, hay clientes que se encuentran en espera desde septiembre del 2022, donde el comprador que tiene subsidio asignado y espera el desembolso viene incurriendo en gastos de pago de arrendamiento, gastos financieros de créditos en el aumento de la tasa.

Mientras que los compradores que aún se encuentran en proceso para asignación y en el caso de no definirse dicho proceso, en los próximos meses deberá ver la manera de buscar el recurso que necesita y obtener el cierre financiero, de no lograrlo puede desistir y perderá sus ahorros que ya están materializados en su vivienda.

“En el escenario de las empresas, debido a la situación del cliente que se encuentra en espera del subsidio, debe empezar a definir plazos para las entregas de las unidades terminadas, incurriendo en pagos de interés altos al banco, costos de administración, seguridad y mantenimiento, y costos de deterioro de las viviendas terminadas”, dice el lider gremial.

Montebello agregó que esto llevará a que las empresas presenten iliquidez, menos lanzamientos, aumente el desempleo, soliciten prórrogas de crédito constructor y de las obras, lo que puede terminar en quiebra o cierre de la empresa afectando directamente el Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Sigue la caída

Los retrasos en la asignación de recursos han llevado a que las ventas de vivienda bajen drásticamente.

El presidente de Camacol, Guillermo Herrera, precisó que, según el informe Coordenada Urbana, la contracción en las ventas de vivienda nueva (VIS y No VIS) se mantuvo en abril, con una caída de 62% frente al mismo mes del 2022.

En el caso específico de la vivienda de interés social (VIS), en el cuarto mes del año las cifras también estuvieron a la baja . “Se comercializaron 5.674 unidades, es decir, 11.117 menos respecto al mismo mes de 2022, lo que significa una disminución de 66%”.

El informe reveló que durante el primer cuatrimestre, las ventas totales cayeron 55%, con una contracción del 59 % en la vivienda de interés social. Además, en los últimos doce meses, a abril de 2023, se comercializaron 186.416 viviendas nuevas, que representa una disminución de 30%; la contracción de la VIS en dicho período fue del 31 % en términos anuales.

En el caso de Cúcuta, la baja también es abrupta. Mientras entre enero y marzo de 2022 se vendieron 1.510 unidades, en el mismo período de este año fueron 694; 816 menos.

Me da tristeza pensar que puedo perder la oportunidad de tener casa. Me la paso con ansiedad y preocupación” Diana Sanclemente.

Hablan los afectados

A Diana Sanclemente, el 6 de junio se le vencerá el plazo dado por la constructora para hacer su cierre financiero y culminar el proceso de compra, si no lo hace, hasta allí llegará su sueño de tener casa propia.

Sanclemente informó que inicios de agosto del año pasado hizo la solicitud en Mi Casa Ya y tenía mucha ilusión de que saldría pronto. “Siempre he contado con ese subsidio para poder tener mi vivienda, pero no me ha salido, porque ha habido problemas con el Sisbén, que fue un nuevo requisito que incluyeron este año”.

Destacó que, cuando se postuló, cumplía con todos los requisitos y solo aguardaba al desembolso del dinero a comienzo de este año, pues su estado en la plataforma del Ministerio de Vivienda era ‘habilitado’, con el requisito del Sisbén pasó a ‘interesado-no cumple’.

“Fueron un cambios arbitrarios, tuve que adaptarme a los nuevos requisitos que han retrasado todo. Las constructoras no están dando más tiempo, lo que hace que muchas familias estén en riesgo de perder la casa y los ahorros. Ya estoy registrada en el Sisbén de Villa del Rosario, pero en la página web me sale que estoy en verificación, porque hay unas inconsistencias”, resaltó.

Diana Sanclemente precisó que pagó su cuota inicial, le fue aprobado el crédito hipotecario y lo único que le falta es Mi Casa Ya para firmar las escrituras del inmueble.

“Toda esta situación me ha afectado mucho, me da tristeza pensar que puedo perder la oportunidad de tener casa. Me la paso con ansiedad y preocupación. Si el 6 de junio no me dan el subsidio me toca renunciar a ese sueño, porque no puedo endeudarme con otro crédito; y se aplicará la cláusula del contrato con la constructora, lo que hará que pierda parte de mi dinero”.

César Solano comenzó su proceso de compra de vivienda y la postulación para Mi Casa Ya hace un año, le gustó un proyecto habitacional, por lo que sacó sus ahorros y pagó alrededor de 18 millones de pesos, lo que significó el 30% del costo de su inmueble.

“Y desde ahí que no ha pasado más. Al parecer, para esa fecha ya se habían acabado las postulaciones para el subsidio. Para 2023, debía ser en febrero el proceso de postulación, pero se abrieron dos meses después”, afirmó.

Solano indicó que ha estado con incertidumbre, pesando en si alcanza o no a lograr el subsidio a tiempo, porque la constructora le informó en marzo que tenía como fecha máxima para legalizar todo hasta el 30 de mayo.

“Busqué otras alternativas de conseguir el crédito, pero sin el beneficio de tasa de interés. El crédito era de 110 millones de pesos y me quedaba para pago de 540 millones, según el estudio del banco, por intereses y tiempo”, añadió.

Hace 3 años, Andrea Henao inició su proceso para la adquisición de vivienda, venía al día con los pagos de la cuota inicial, tramitó el crédito hipotecario, solicitó el año pasado Mi Casa Ya y la constructora tenía la proyección para entregarle el inmueble en agosto pasado.

“Entregué el apartamento donde vivía y me encuentro en calidad de arrimada en donde un familiar, porque yo tenía planificado el tiempo para recibir mi vivienda. Lo único que me faltaba para hacer el cierre financiero era el subsidio y cumplía con todos los requisitos. Pero todo cambió. La constructora ha sido muy responsable y me cumplió”.

Henao manifestó que también tiene plazo hasta el 6 de junio de salir en una resolución del ministerio, en el que le manifiesten que recibirá el subsidio, o si no perderá todo el proceso de compra de vivienda y parte de sus ahorros.

“Todo venía dándose hasta que comenzaron los retrasos en la entrega de los subsidios, empezaron a salir las resoluciones con 800 subsidios, que no es nada para toda la cantidad de personas en espera desde el año pasado. Estoy descontenta, desmotivada, triste y no puedo echarle la culpa a la constructora”, sostuvo la madre soltera.

Andrea Henao recordó que su estado ahora en Mi Casa Ya es solicitante y está a la espera de asignación, como lo están muchos, que no han podido tener su vivienda por todas esas demoras.

“Ahora estoy a la expectativa de lo que pueda pasar. Si no me lo aprueban de aquí al 6 de junio, me tocará empezar a buscar una pieza en arriendo para irme a vivir allí con mi hija. Solo espero que el Gobierno tenga coherencia con la realidad que vivimos, porque la gente cuenta con ese subsidio para tener vivienda. Los cambios hicieron perder la buena dinámica que traía el sector construcción”, recalcó.

Juan Carlos Quiroga dijo que desde 2019 comenzó a recorrer el camino para tener vivienda propia y con la llegada de la pandemia el proceso se dilató, pero mantuvo los pagos de la cuota inicial. Ya ha cancelado alrededor de 38 millones de pesos, cuenta con crédito aprobado por el banco y solo espera Mi Casa Ya, el cual solicitó en diciembre pasado.

“Yo podía aplicar al subsidio de los 30 millones y así lo hice. Pero con los cambios me tocó inscribirme en el Sisbén, fui a la oficina en Cúcuta; incluso la constructora me facilitó una carta para que los funcionarios agilizaran la visita para la encuesta, pero aún no han venido. Esta es la fecha y no soluciona nada”, aseguró.

Quiroga señaló que se siente estancado en su proceso y en incertidumbre, porque la constructora nos dio en abril un plazo de tres meses para buscar el dinero faltante, que son casi 90 millones de pesos, por lo que tendría que pedir otro crédito a la entidad bancaria.

“He pagado mi casa juicioso, pero ahora toca buscar la plata, si no logro el subsidio, porque de lo contrario pierdo la vivienda. Yo no tengo capacidad de endeudarme más, si lo hago afectará mi calidad de vida, verme alcanzado en los gastos, porque entre más dinero tenga que pagar, mayor será el plazo. No quiero perder la casa y voy tratar de buscar soluciones”.

Todo venía dándose hasta que comenzaron los retrasos en la entrega de los subsidios” Andrea Henao.

El empleo en la construcción

De acuerdo con el informe Coordenada Urbana de Camacol, durante el trimestre móvil diciembre 2022-enero 2023 aumentó en 2.000 el número de ocupados en el sector de la construcción en el área metropolitana de Cúcuta.

En las 13 ciudades principales con área metropolitana, en ese período el la cifra de ocupados ascendió en 38.000.

El sector construcción perdió 4.000 empleos en el área metropolitana de Cúcuta.

Así mismo, de los 415.000 empleados en el sector construcción en Norte de Santander, 163.000 están en la formalidad, es decir, alrededor de un 35%.

Según el informe más reciente del Departamento Demostrativo Nacional de Estadística (DANE), entregado a finales de abril, el sector construcción registró 4.000 empleos menos en el esta zona del país, al pasar de 37.000 a 33.000.

Mi Casa Ya, fundamental para la economía La directora ejecutiva de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) en Norte de Santander, Gladys Navarro, expresó que para nadie es un secreto que el sector de la construcción está registrando una caída y muchos proyectos de vivienda están paralizados por los retrasos en la entrega de los subsidios, “lo que pone en aprietos a los constructores, porque no pueden garantizar el flujo de caja”.

“Si a la construcción le va bien, se mantiene el empleo, y eso es lo que preocupa, la afectación en los puestos de trabajo. La dinamización en el sector es importante, porque arrastra muchas actividades económicas”, subrayó.

Navarro sostuvo que, además, Fenalco está preocupada por la afectación en la cartera de los comercios que expenden productos ferreteros y para la construcción, como cemento, bloque, cerámica, artículos de baño, entre otros.

“Si el constructor tiene los recursos y está adelantando proyectos de vivienda, entonces acude a esos comercios. Debemos preocuparnos todo, porque necesitamos que la construcción tenga el dinamismo que se requiere, para que otras actividades económicas se activen”, aseguró la líder gremial.

La representante de Fenalco manifestó que en Cúcuta se estima que hay alrededor 3.000 ferreterías, las cuales se verían afectadas por esa caída en la construcción. Por ello enfatizó que “es importante que el Gobierno agilice el paso de los subsidios”.

El gerente de la Asolación Nacional de Empresarios en la región, Francisco Unda, dijo que el buen funcionamiento del programa Mi Casa Ya es fundamental para la economía del área metropolitana de Cúcuta.

“No solo tiene un impacto significativo en el sector de la construcción, generando empleo de manera rápida y redistribuyendo ingresos, sino que también genera una serie de encadenamientos en el sector de Norte de Santander”.

Unda afirmó que dentro de las cadenas de valor de la construcción destacan el sector Arcillero, proveedor de materiales como cemento y concreto; y la cerámica, sectores industriales de gran importancia para el departamento.

Además, los sectores comerciales de otros materiales de construcción, como hierro y herramientas básicas, también desempeñan un papel crucial. Resaltó que todos estos factores dependen en gran medida del funcionamiento adecuado y oportuno de este programa.

El líder gremial señaló que, en el caso de que el programa no logre acelerar su implementación, es probable que experimentemos una disminución en el empleo formal en la región, así como una reducción en la dinámica económica, industrial y manufacturera.

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